| | |
| Autor | Mensaje |
|---|
Big Nemo Admin
Cantidad de envíos: 8 Fecha de inscripción: 17/04/2009 Edad: 26 Localización: Barneloca
 | Tema: Cambiando de tema I Mar Jul 07 2009, 17:34 | |
|
CAMBIANDO DE TEMA
Estoy ya harto de ponerme a escribir para este tema, hacer un par de malas líneas y dejarlo después, así que he decidío recopilar todas esas líneas heterogéneas y amalgamarlas a ver qué sale. Y a cambiar de tema.
LA RELIGIÓN
La Religión. Me gusta este tema. Es uno de los temas claves para el ser humano. El más importante, en el fondo, el que lleva las riendas de todos los demás, sea desde las sombras del pretendido ateísmo o desde el más fervoroso fanatismo.
El amor a Dios es la experiencia más elevada que podemos vivir. Los placeres físicos, los placeres mentales, los placeres emocionales... son los aperitivos del placer espiritual, el que vivimos cuando todo parece encajar, cuando aceptamos el funcionamiento del universo tal como es y sentimos con precisión cuál es nuestro papel dentro de la Obra de la Existencia. En esos momentos es en los que (diría un místico) nos encontramos ante el rostro de Dios. Se ha cumplido un ciclo, Dios (el Universo, la Conciencia...) se ha desprendido de su esencia y ahora vuelve a encontrarse con ella, y eso es motivo de celebración, como cualquier otro cumpleaños.
La vida humana no es más que un inevitable caer hacia la conciencia, hacia el darse cuenta... Un inevitable “caer en la cuenta”.
Unos caen por su peso, otros intentan ir contra corriente, otros van demasiado rápido, otros disfrutan de la caída y la acompañan y decoran, otros se empeñan en hacerla fea porque no se atreven a sentirla hermosa, algunos saben moverse de manera que no evitan en ningún punto esa caída, sino que bailan con ella, por si alguien sabe lo que significa Bailar. Pero al final todos caeremos en la cuneta. Y en la cuenta.
Amor y Dios son pareja de hecho, de hecho. Una especie de pareja definitiva, así como Bad Pritt y Anllelina Yoolí. O así más de mi época Janfri Bogar y Loren Vacal.
Yo lo veo así: Dios como entidad masculina de la Existencia piensa “¡Por mí, qué extasiante sería contemplar a una mujer! ¡Me arrancaría el corazón y se lo daría para que naciera!” y entonces crea de sí mismo (de la Nada, del Todo), de su costilla, el cosmos. ¡Moscos, el Cosmos! El Universo, sí, con todas sus leyes de la gravitación universal y demás cosas de las que se compone el Amor. Pero la gente que es mu parda se lía y cuentan no sé qué de Adán y Eva que no tiene ná que ver.
Digamos que crea la belleza para embriagarse de ella, tira una piedra en el estanque para perder el reflejo del cielo por un rato, echarlo de menos, y luego reencontrarlo poco a poco, y amarlo más aún. Es un baile. Te traigo, te dejo ir, te miro, esquivo tu mirada, te hablo, te escucho, me insinúas a dónde quieres ir, yo te llevo hasta allá, y hasta más allá.
¿Y qué había antes de Dios? Una gran mujer, por supuesto.
Siempre lo he dicho (nací diciéndolo, vamos): El gran invento de la Existencia es la reproducción sexual: Separar y esperar, observar cómo las dos mitades se vuelven a unir y crean entre ambas algo aún más increíble, que no increable. Las palabras son así.
Llorar de amor... Se puede llorar de dolor, de alegría, de emoción, de añoranza... Y se puede llorar de amor. Y es lo más bonito que yo he visto en la vida. Porque cuando se llora de amor también se ríe de amor, y los arco iris aparecen en los ojos en toda su gama de colores como diciendo “aquí tienes todo lo que puede verse”.
Recuerdo las miradas que más me han seducido en la vida y a todas les puedo aplicar cualquier calificativo sin excepción: Todas son atractivas, todas son imponentes, todas son dubitativas, todas son sugerentes, todas son urgentes, todas son tranquilas, todas son jóvenes, todas son impulsivas, todas son sabias...
Esas miradas que hacen decir “¡Dios mío!” o “¡Por Dios!” o incluso “¡Por el Amor de Dios!”... Ahí está todo.
Yo creo que ésa es la fuerza motriz de un gran seductor, consciente o no: El deseo irresistible de contemplar esa mirada una vez más.
Eso es (no nos queda más remedio, es nuestra esencia) lo que deseamos todos: Volver a unir las partes para sentir el todo.
JUMP! JUMP!
Nosotros, entrañables freaks que leemos las Ollas, podemos pensar en esto como un videojuego, en el que somos, por ejemplo, un fontanero alcohólico, gordo y peludo que come setas y va por ahí dando saltos. Italiano no, por favor. Eso no.

En el juego, como hombres que somos, buscamos una mujer, y ella busca un hombre que sea capaz de encontrar a una mujer (y se lo demuestre). Así que se esconde (y es probable que invente cosas hiperextrañas estilo “¡me ha secuestrado una especie de cruce entre tortuga, dragón y cochino y me tiene encerrada en un castillo con lava y muchos animales raros como unos rombitos marrones con zapatos y cara de mala leche! ¡Tengo miedo!”).
Pero ella nos encanta, es atractiva, divertida, atrevida, interesante, imaginativa, desde luego... y encima se llama Peach. Así que luchamos contra todos esos obstáculos (reales o inventados) para rescatarla y sacarla del castillo. Después de eso empieza lo realmente difícil, pero eso obviamente ya es otro juego. El Super Mario BROS 2.
KILL THE LUIGI
En este juego es muy normal que aparezca algún otro tío mejor vestido, más alto y delgado y que la princesa ya no nos preste tanta atención exclusiva. Pues bien: Hay que eliminarle. Hay que demostrarle a la princesa quién es su fontanero. Y por él no hay que preocuparse: Puede que sea incluso nuestro hermano, pero no tengamos piedad: Seguramente él Sí que es italiano...
QUIERO ENSEÑARTE A JUGAR
Y la cosa va evolucionando con cada nuevo juego de Mario y eso.
Pero obviamente si nos gustaban más otros juegos también se puede hacer el paralelismo. Con el Pac-Man, con el Mario Kart, con el Tetris no digamos...
Porque la seducción, a fin de cuentas, es un juego. También me gusta verlo como que el hombre es un funambulista que camina de un lado al otro del alambre para alcanzar a una mujer que le mira desde el otro lado, y que juega a mover el alambre, o a arrojarle cosas, o a desconcentrarle, porque cuanto más difícil lo pone más divertido puede llegar a ser, y más puede demostrar el hombre cuánto desea llegar a su lado.
Pero aquí ya empiezan los problemas: Los hombres confundimos los “no, de verdad que no” y los “no, de verdad que sí”, y las mujeres olvidáis que el premio debe estar a la altura de la dificultad que exigís superar, ni más ni menos.
EL BUSCAMINAS
No podría estar más claro. Busca-minas. Seguro que el juego lo bautizó un argentino.
Recuerdo una versión que encontré por ahí en la que no se trataba de descubrir todas las casillas sino que dirigías a un muñequito y tenías que abrirte paso por el tablero, como si anduvieras por un campo de minas, de un extremo al otro, daba igual cuántos rodeos dieras, el caso era llevar tu muñeco al otro extremo del tablero porque ahí le esperaba una dulce y encantadora chica con el pelo alborotado y los píxeles de color.
Por lo demás el juego era igual que el típico que hay en el Güindons. Ibas dando pasos al principio medio a tientas pero según el numerito que aparecía en el tablero (las reacciones de la chica, podríamos decir) sabías por dónde tenías que seguir tu camino hacia ella.
Había varios niveles de dificultad, que dependían exclusivamente del número de minas que se esparcían aleatoriamente por el tablero.
Aleatoriamente y unos cojones, claro. Las minas las ha puesto ahí la chica encantadora en cuestión. Consciente o con más frecuencia inconscientemente, pero las ha puesto ahí por algo, para algo.
En el juego en todos los niveles la chica era la misma. Pero en la vida real en teoría cuantas más minas tienes que sortear es que más tiene que ofrecerte la mujer que hay al otro lado. Y esto precisamente es lo que lleva a equívocos a casi todos los que jugamos a esto.
En la práctica sin embargo la cantidad de minas y el premio por esquivarlas NO son directamente proporcionales. Podrían, quizá deberían serlo, pero no lo son. Esto hace que algunas (y algunos, porque a todo esto que digo podría dársele la vuelta, y poner a los hombres en el papel de las mujeres y viceversa) piensen que cuantas más minas pongan más deseables van a ser. Pero tiene que haber un equilibrio. Entre el número de minas y lo que se ofrece a cambio, entre la dificultad y la diversión.
Un equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe, entre lo que se pide y lo que se ofrece, entre lo que se quiere y lo que se está dispuesto a recibir, entre lo difícil que se prepara el camino hacia uno mismo y lo divertido que se propone, entre el acercarse y el alejarse, entre el sí y el no.
Continúa en el mensaje anterior... En serio. |
|  | | Priapulido 27sp
Cantidad de envíos: 3 Fecha de inscripción: 26/04/2009 Edad: 27 Localización: Málaga
 | Tema: Propuesta de tema Dom Oct 11 2009, 00:18 | |
| probocación probocación sí, probocación, no se me ocurre mejor provocación que esta probocación. Probocación, porque va "por" o "en vez de" de la boca, y además, es un gesto descarado de provoción. Al menos a mi, de primeras, escandalizaría. Tomando el primer hilo, podemos seguir con el tema de la seducción, y sí, en algún momento de este escrito algo supongo que diré, pero me da que igual es una excusa. El tema es que quería escribir, y no podía proponer ningún tema. No podía, igual porque no se me permite, igual porque no he sabido, y por tanto no he podido..no sé. En cualquier caso, a ver si volviendo a escribir, se reactiva el tema. Puede ser efecto de las dos cervezas y el chupito de ron brugal añejo de RD con dos hielos (guiño guiño), o puede sólo ser que hoy es sábado y no quería llamar a nadie para salir. Pueden ser tantas cosas, y tantas cosas que incluso podrían ser verdad que el solo pensarlo me confunde. ¿Hasta dónde soy sincero? ¿Hasta dónde poso? ¿Hasta dónde escribo par mi o para los demás? Bueno, que a veces ni nosotros mismos lo sabemos. Mientras estaba escribiendo este texto, justo al finalizar el párrafo anterior, he tenido una conversación interesante en msn. No viene al caso, pero el corazón se me ha alegrado. Así que cuando me he querido dar cuenta, los dedos se han movido poniendo letras sin yo pensarlo. Ahora sí, retomando el control sobre mis extremidades anteriores propongo el siguiente tema: LA PROVOCACIÓNCada uno podría enfocarlo de mil maneras. La provocación como algo irreverente, como algo violento o tal vez divertido...tal vez como algo de tinte sensual y, en ese caso, seguir con la triología de temas que llevábamos. En fin, proponer es fácil...que se lo digan a los buitres de las discotecas... proponer con sentido es más difícil. Yo os chantajeo, no pretendo que sea por esto último, sólo quiero que sea una excusa, y creedme, ese punto sí que lo conozco. Excusa, excusa para escribir algo, porque los que lean esto seguro que lo quieren hacer, y sólo necesitan una pequeña ignición. Morfeo me llama. El msn se cerró. P27sp se despide |
|  | | |
| Página 2 de 2. | Ir a la página : 1, 2 |
| | Permiso de este foro: | No puedes responder a temas en este foro.
| |
| |
| |